Apicultura

Mandragora Hidromel ¡cumple cinco años!

Mandragora Hidromel - 5 años -Mayo Infomag

Dos alquimistas modernos y una misma obsesión dorada                                                                                    

En toda buena leyenda, la historia continúa, dulce, dorada y viva y en una isla bañada por vientos antiguos, donde los almendros florecen coqueteando y las encinas se elevan como tótems guardando secretos, nació hace cinco años una historia digna de juglares, la de Mandragora Hidromel en Inca.

Pero su raíz es mucho más antigua, pues el hidromiel, dicen, fue la primera bebida de la humanidad, fermentada hace milenios con miel, agua y levadura, venerada por pueblos que la creían don de dioses. Mucho antes de que sus caminos se cruzaran, estas dos almas inquietas seguían la llamada de esa bebida dorada. Marina, en Alaró, experimentaba en silencio, creando dulces pócimas que encantaban a quienes las probaban. Francisco, tras descubrir el hidromiel en un lejano mercado medieval en tierras alemanas, regresó a la isla con una obsesión ardiente a recrear aquel elixir.

El destino, caprichoso como los viejos cuentos, los reunió en una cata en el año 2018. Allí, entre copas y aromas, no solo se encontraron dos creadores, sino dos espíritus afines. Desde entonces, caminaron juntos, compartiendo amor y oficio como autodidactas empedernidos puliendo sus recetas como alquimistas modernos. En 2021 alzaron su estandarte, como la planta mágica, su nombre evocaba misterio y tradición. Pero su camino no fue común, pues comenzaron elaborando hidromiel antes incluso de criar abejas.

Con el tiempo, formaron sus propias colmenas en Cala Mesquida, donde las abejas liban algarrobo, encinas y flores silvestres, dando vida a mieles únicas. Cada lote fermenta con cuidado, vigilado como un tesoro. El equilibrio es frágil y demasiado aire lo arruina, poca fuerza lo apaga. Tras semanas de espera, el líquido reposa en barricas, madura y finalmente se embotella a mano. Cinco años después sigue creciendo como crecen las historias que merecen ser contadas despacio, con raíz, con luz propia.